Una bella domanda

Existe algo poético, predecible o común, según a quien le preguntes, sobre un cementerio bajo la lluvia. La humedad de las gotas constantes aplanan la trama de la tierra que rodea las lápidas; los mausoleos se esconden en una neblina persistente; el musgo nunca está más a gusto con este clima. Los visitantes no son más que pares de piernas y paraguas estáticos releyendo nombres propios conocidos e ignorando al resto de la casi siempre calma población.

De chico tuve mis visitas al cementerio en Rosario. No entendía nunca muy bien a qué íbamos, ni a quiénes íbamos a visitar. Por tanto, mientras los grandes mantenían el nicho familiar y cambiaban las flores, yo me perdía corriendo en la inmensidad laberíntica que suele crearse en este tipo de lugares. De cuando en cuando, me detenía agitado y los ojos blanquinegros de alguna fotografía póstuma encontraban los míos. Y de nuevo entraba a correr, esta vez un poco más despavorido que disperso.

Un par de décadas pasaron y con todo lo que las décadas se llevan, también cambió el motivo por el que acudo a la casa de los muertos. Soy un turista ordinario con cámara colgando. Disfruto pensando que encontré un resquicio de luz rebotar en el ángulo justo, en retratar rostros de gárgolas y tumbas faraónicas.

Pero cuando llegué a Castel San Giovanni fui otra cosa, al menos por un rato.

DSC08009
Castel San Giovanni tiene poco más de 10.000 habitantes y se encuentra en la provincia de Piacenza.

Sin saber bien en qué consistían todas las expectativas que cargaba, me dirigí la mañana siguiente, lluviosa como la introducción, al municipio de esta pequeña comuna italiana en la Emilia Romana.

“Hola, mi nombre es Nicolás Vercesi y estoy buscando información sobre mis antepasados, que eran de acá”, dije en una frase que probablemente haya contenido menos de 3 palabras en verdadero italiano. “Me gustaría saber, por ejemplo, dónde se encontraba la casa donde nació mi bisabuelo, Paolo Vercesi”. “Esta es la dirección: Porto Pegato 14. Eh, bueno, data de 1886… así que ¿quizá ya no se llama así?”

Imaginarán la cara que puso la señora de la oficina. Rápidamente la misión de encontrar el lugar de aquella casa había fallado. Afortunadamente, ella fue la única castellana que no se mostró predispuesta a ayudar con nuestra búsqueda.

Como dato de color, en el año 1988, el Papá Juan Pablo II visitó la comuna y hay una placa en conmemoración.
Como dato de color, en el año 1988, el Papá Juan Pablo II visitó la comuna y hay una placa en conmemoración.

Releyendo las partidas de nacimiento y los pasaportes de mis bisabuelos, la idea se hizo clara: ¿qué otro lugar más atemporal y protegido de edificaciones modernas que un cementerio?

Ahora, mi lógica clara me decía que si bien mis bisabuelos no estarían enterrados en este pueblito porque si no mi existencia sería imposible o sería la de gato siamés en el regazo de una anciana uzbeka, sí tenía sentido que mis tatarabuelos hubieran muerto y hubieran sido enterrados en Castel San Giovanni.

No expliqué mi razonamiento al cuidador del cementerio, simplemente le pregunté:

“Estoy buscando la tumba de mis tatarabuelos, Alberto Vercesi y Maria Lavelli”. Explicándome que no había base de datos ni archivos, ni registro escrito de la ubicación de las tumbas, me llevó a su “oficina”, un cuartucho pequeño y desordenado.

“¿Sabés en qué fecha fallecieron?”

“Eh… no”. Hice cálculos en mi mente teniendo en cuenta el nacimiento de mi bisabuelo. “Quizá entre 1900 y 1930”.

“Bueno, mirá, yo soy nuevo acá, pero dejame que lo llame al anterior encargado, que trabajó en el cementerio por más de 40 años”, me dijo entusiasmado, con el brillo en los ojos que solo puedo adivinarle al cuidador de otro cementerio en el que alguien venga con una consulta similar. Una aventura.

El cementerio de Castel San Giovanni.
El cementerio de Castel San Giovanni.

El ex cuidador atendió el llamado de inmediato y creí entender desde el otro lado del altavoz el mismo entusiasmo.

É una bella domanda”, se escuchó.

Un argentino había viajado hasta su confín y necesitaba de su ayuda para reencontrarse con sus raíces. Seguí el paso presto y seguro del hombre, guiado por la voz en el teléfono. Una voz con ojos que conocían cada adoquín de esos pasillos lúgubres, cada bronce por haberlo pulido, cada fotografía por haberla desempañado, cada historia de desconsuelo.

No pasó mucho tiempo hasta que su paso y el mío se empezaron a detener en una esquina de la galería, frente a un nicho con rejas. Pero el cuidador seguía tomando nota mental del siguiente cruce y repetía los apellidos cuando yo ya había encontrado lo que estábamos buscando.

“¡Acá está!”, exclamé a lo que creo fue el volumen adecuado al entorno. Un bloque de mármol amplio, sobre una de las columnas del nicho, leía rústica, antiguamente:

Quedará investigar porqué en la partida de nac. de mi bisabuelo mi tatarabuelo figura como "Alberto" y en su lápida como "Atterio".
¿Mencioné que justo un 26 de noviembre, 101 años atrás mis bisabuelos se habían casado?

El cuidador seguía hablando con su colega pero yo ya no escuchaba. Miré las fechas, recorrí con mis ojos los nombres y apellidos una y otra vez.

Verán, no soy un hombre de efemérides ni de detenerme en el pasado muy seguido. Pero en ese momento, ante mí, tuve lo poco que queda de cuatro generaciones atrás en mi familia. Eso bastará para que no trate de olvidarlo.

Más de un siglo después de que un Vercesi decidió tomarse un barco y probar suerte en una tierra desconocida, otro Vercesi decidió no contener un par de lágrimas en la tierra del primero.

DSC08117

Anuncios

4 comentarios

  1. Una Bellla domanda:
    Nicolas es muy emocionante encontrarte con la historia de tu Familia, Vercesi Alberto y Lavelli Maria, a miles de kilometros de Rosario, a mas de cien años, en un pueblito -ciudad ,como Castel San Giovanni. Realmente creo que estubiste en el momento justo . Muy reconfortante. Felicitaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s